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ESCULTURA EN EL ESPACIO PUBLICO - ARTICULO PUBLICADO EN LIBRO "305" ARTESPACIO EDITORIAL 2015
LA MOVIDA ESCULTORICA DE MARTA COLVIN - PUBLICADO EN LIBRO "MARTA COLVIN ESCULTORA"
ALBERTO PEREZ REVISITADO (POETICA EXISTENCIALISTA)
LA ESCULTURA EN CHILE, RAICES Y DEPENDENCIAS - REFLEXIONES CON ALBERTO PEREZ
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SAUCES DE ACERO, CONSTRUCCIÓN FUNCIONAL
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BLANCO Y NEGRO (TEXTO PUBLICADO EN LIBRO FRANCISCO GAZITUA 1970-2009 - ARTESPACIO EDITORIAL
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ESCULTORES Y MINEROS
VIAJE HACIA REBECA MATTE
PUENTES
NICANOR PLAZA - FRANCISCO GAZITUA: DIALOGO ENTORNO AL CAUPOLICAN. MUSEO NAC. BELLAS ARTES - CHILE - 2011
LIBRO CATALOGO CABALLO DE BARNECHEA
BUQUE ESMERALDA
TEXTO PUBLICADO EN CATALOGO "VIAJE AL CORAZON DE LA PIEDRA" - 2015 - ARTESPACIO EDITORIAL
MATERIA, ESCULTURA Y POESIA (CRISTIAN WARNKEN)


SAUCES DE ACERO, CONSTRUCCIÓN FUNCIONAL
Texto publicado en libro "Francisco Gazitua Esculturas"
Editorial Artespacio. 2003
F. Gazitúa, 1995
Las esculturas de esta colección son el fruto de una investigación sobre las cualidades de ductibilidad y elasticidad del acero, sobre la base de la flexibilidad y la ductibilidad reales de ocho sauces de los canales de Pirque (Chile).

Dado que, en la historia de la escultura en acero no existen referentes de larga data, al comenzar a reflexionar sobre esta investigación en acero forjado me veo obligado a hacer referencia a algunos maestros talladores: primero a dos europeos y, luego, a los mapuches y pascuenses.

Miguelángel y Brancusi trabajaron la piedra y la madera siguiendo una forma figurativa o abstracta preexistente. Dicha forma era trasladada por ellos al bronce o a la piedra indistintamente. Ambos, a pesar de ser los escultores más matéricos de nuestra tradición, entendían el material como un soporte de la forma, algo así como lo que es la tela para la pintura. Me refiero, por ejemplo, a las once versiones de "Pájaros en el espacio", de Brancusi, que funcionan indiferentemente en piedra, madera o bronce.

Una alternativa a esta manera de hacer, es la escultura en madera mapuche (rehues o estelas funerarias) y los tallados de los escultores de Isla de Pascua, a quienes he visto trabajar en reiteradas oportunidades y que producen su obra, desde el origen, en un diálogo entre la forma primitiva de la madera y el resultado escultórico final. En los mokomiros pascuenses, los talladores aprovechan las torsiones y hasta los nudos de la madera para enfatizar las formas de su escultura. La naturaleza del material sigue, por así decirlo, la misma melodía de la forma que encarna. En cierto sentido, reconozco en estos maestros talladores a los ancestros técnicos más cercanos a lo que hice con mis sauces, ya que, al ir estirando el fierro, las moléculas se van ordenando en una veta parecida a la de la madera, y, después de forjar, se siente siempre que el interior del material hace lo mismo que la superficie.

Contrasto esta forma de trabajo con el modo de operar de Miguelángel. En uno de sus "Esclavos de la Academia", aquél que sujeta un enorme bloque de piedra, siento que las moléculas del mármol de ese brazo no tienen idea de que están sosteniendo toneladas. Lo mismo ocurre con el bronce de las esculturas de Brancusi, que conforma solamente una cáscara para simular por fuera las mismas formas. Y es esto precisamente lo que no sucede con la madera del mokomiro pascuense, que fue elegida desde el bosque para representar una forma particular.

Al hacer esta comparación, no quiero establecer un juicio de valor sino una distinción, ya que yo mismo he trabajado en las dos vías: tallado para representación (tradición Miguelángel-Brancusi) y creación funcional de formas escultóricas dependiente de la constitución del material. Y yo mismo tengo serias dudas de que estas dos vías de escultura se puedan juntar; he llegado a pensar que constituyen lenguajes distintos.

En la tradición de tallado occidental, la escultura trabaja en el terreno de la creación de ilusiones, casi como la pintura; y la crítica de arte la juzga en consecuencia.

En el caso del acero, éste entró a la escultura recién hace ochenta años, con Picasso, González y los constructivistas rusos. Por sus características materiales, el acero no sólo propone una nueva forma de hacer escultura, sino que cambia drásticamente las reglas del juego del lenguaje escultórico creando una nueva clasificación: la construcción (clasificación acuñada por los escultores ingleses en los años setenta en la escuela St. Martin's School of Arts y que se agrega a las dos categorías clásicas de la escultura: tallado y modelado). Si bien es posible construir con materiales inertes como piedra, vidrio, hormigón, etc., el acero asociado a la funcionalidad, el acero, responsable último de la revolución industrial, plantea un problema que recién estamos investigando en los años noventa: la naturaleza ilusiva o material del lenguaje escultórico.

Frente a ello, me cojo en esta investigación de mi raíz americana y trato de hacer vibrar material y forma al unísono, como los talladores mapuches y pascuenses, y los artesanos en fierro brasileros en un nuevo modo de operar en escultura que me atrevería a llamar "construcción funcional".

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