PUBLICACIONES

ESCULTURA EN EL ESPACIO PUBLICO - ARTICULO PUBLICADO EN LIBRO "305" ARTESPACIO EDITORIAL 2015
LA MOVIDA ESCULTORICA DE MARTA COLVIN - PUBLICADO EN LIBRO "MARTA COLVIN ESCULTORA"
ALBERTO PEREZ REVISITADO (POETICA EXISTENCIALISTA)
LA ESCULTURA EN CHILE, RAICES Y DEPENDENCIAS - REFLEXIONES CON ALBERTO PEREZ
LA COPA LLENA (FELIX MARUENDA)
TIERRA DEL FUEGO
DE VIRGINIO ARIAS A LILY GARAFULIC
ARTE Y CIENCIA
PIEDRAS DE FRANCISCO GAZITÚA
CABALLOS DE ACERO
SAUCES DE ACERO, CONSTRUCCIÓN FUNCIONAL
IMAGEN Y MATERIALIDAD
BUQUES DE ACERO, CARTA A DON SANTIAGO ARIAS
VOLVER A LOS ANDES
EL ESCULTOR COMO DOCENTE
MADERA Y FIGURA HUMANA
BLANCO Y NEGRO (TEXTO PUBLICADO EN LIBRO FRANCISCO GAZITUA 1970-2009 - ARTESPACIO EDITORIAL
TEXTO LILY KASNER
ESCULTORES Y MINEROS
VIAJE HACIA REBECA MATTE
PUENTES
NICANOR PLAZA - FRANCISCO GAZITUA: DIALOGO ENTORNO AL CAUPOLICAN. MUSEO NAC. BELLAS ARTES - CHILE - 2011
LIBRO CATALOGO CABALLO DE BARNECHEA
BUQUE ESMERALDA
TEXTO PUBLICADO EN CATALOGO "VIAJE AL CORAZON DE LA PIEDRA" - 2015 - ARTESPACIO EDITORIAL
MATERIA, ESCULTURA Y POESIA (CRISTIAN WARNKEN)

BLANCO Y NEGRO
Esculturas de acero y piedra

En el año 1990 me tocó realizar, las puertas ceremoniales de la Cámara de Diputados y del Senado en Valparaíso, grandes objetos escultóricos de 2.50 – 5.0 mt.

Desde el comienzo, basado en una metáfora literaria de la democracia, pensé que esas puertas deberían ser: firmes, permanentes como la piedra, pero a la vez flexibles como el acero.

Trabajé con las formas mas simples: círculos, ruedas; sabía por cortas experiencias anteriores que la piedra no iba a captar los dibujos a que tenía acostumbrado al acero, al imprimir en él los movimientos, tensiones y compresiones encontradas en posiciones de gran movilidad de la figura humana o animal, de árboles o buques.

El acero y la piedra tienen origen y desarrollo muy distinto en la historia de la escultura.

La piedra está asociada a su cantera, al modelado, a la arcilla que no es otra cosa que piedra (granito pulverizado) combinado con agua; la arcilla provee el modelo original, anterior al tallado, por eso la superficie de la escultura en piedra guarda siempre las huellas del agua.

Los granitos (Granodioritas) , que son las piedras que combino con fierro , se forman solamente a 50 kilómetros bajo la superficie del suelo de la cantera donde construí mi taller.

Los granitos forman parte de la familia de las piedras ígneas mejor llamadas plutónicas, junto a los basaltos, gabros y andesitas.

Plutón es un planeta frío, el más lejano al sol.

Plutón es también el dios del inframundo, autoritario, como la piedra, no acepta insubordinaciones ni desorden.

El fierro forma el centro de la tierra, se sitúa mucho más abajo, 5.000 kmts bajo los granitos; ese metal trasformó al planeta en un inmenso imán, que genera por la fuerza de gravedad, el peso de las piedras y por consecuencia su inmovilidad.

Los griegos sitúan el taller Vulcano, el dios del fierro, en Sicilia, al fondo del volcán Etna. Hefesto o Vulcano no es solamente el dios del fierro sino el del fuego, de la energía que guarda la Tierra en su interior.

El fierro nace con el fuego, la piedra se quiebra y muere con el fuego.

El fierro es el mayor componente de los meteoritos que llegan volando desde el espacio hacia la tierra.

El fierro es, además, conductor eléctrico, maleable ,puede ser trasformado en finas hojas, alambre ,limado, forjado al rojo, desmenuzado, soldado de nuevo ,vuelto a fundir en forma de una sopa de color rojo y caliente, para recongelarse en lingote original y volver a la lucha ,brillante , tan intocado, como recién salido de la mina.

El acero es la movilidad misma, cualquier objeto de fierro guarda el recuerdo de su vuelo como meteorito o del viaje desde el centro, a la superficie de la tierra.

La historia cultural de la piedra es inmensa, tan larga que se confunde y se pierde en el origen de nuestro oficio, 30 o 40.000 años.

Con todos sus increíbles atributos, en mi opinión el fierro es el material más adecuado a la escultura; sin embargo, la historia del acero en la escultura es corta: 100 años, desde los primeros collages de los constructivistas rusos.

Historia corta si se compara con la de la piedra, o con los 25 siglos de trabajo humano forjando o fundiendo. El fierro entra a la historia junto a la escritura, contemporáneo de Sócrates, Aristóteles, contemporáneo de la filosofía.

El fierro, ya elevado a la categoría de acero en el siglo XVII, el siglo de Descartes, fue el causante de la Revolución Industrial, y el acelerado avance de las ciencias exactas.
Desde ese tiempo hasta hoy, el acero comenzó a transformarse en máquina, fue puente, fue tren, fue riel, fue torre, fue grafica, a gran escala en las ciudades.

El acero es hoy, palabra en el espacio público y privado. En escultura en fierro que recién estamos comenzando, entra como "Dibujo en el espacio", como gráfica tridimensional.

Con el acero calentado al rojo, "escribo" con la mano derecha, la mano izquierda sostiene la tenaza, y ésta sujeta el trozo de acero, pero es la mano del martillo, la derecha, la que da la forma, la que "escribe" algo así como los dedos de la mano derecha en la arcilla o los mismos dedos dirigiendo el lápiz en el dibujo o la literatura.

El fierro está muy cerca de la razón, lo dirige el hemisferio izquierdo, por eso su costumbre de escribir, de contar historias:"Las mil y una noches del fierro".

Con la piedra no escribo, porque la mano que talla es la izquierda, la mano del inconciente, conectada al lóbulo derecho del cerebro, es ella la que guía el cincel y en el desbaste va creando lugares profundos en la piedra, refugios de las sombras y alturas que invitan a la luz.

La piedra, anterior al pensamiento, estuvo siempre con nosotros los escultores, no había nada que entender en ella, solamente la tallábamos.

La piedra, sólo sabe "estar ahí," como una suerte de reina sentada, no se dobla ni lamina, una sola oportunidad tenemos con ella en el tallado , si se quiebra no se suelda, si se funde se vuelve vidrio, trasparente y aún mas delicada y quebradiza, si se muele y pulveriza, se trasforma en arcilla que cuando se seca es nuevamente polvo que vuela con el viento.

Durante los 40 años que he trabajado por separado estos dos materiales, cada uno de ellos, por su particular modo de ser, fue creando en mí una suerte de heteronimia, dos personalidades escultóricas muy diferentes; algo así se observa también en la obra del poeta Pessoa, quien escribió su poesía desde 3 posiciones diferentes.

En la práctica, estos materiales fueron creando en mi taller lugares diferentes, herramientas distintas, un lugar para piedra y un lugar para el fierro.

Fue por la piedra que llegue a la cantera donde edifiqué mi casa y mi taller, pero fue el fierro el que creó las condiciones; los tecles y camiones fueron de fierro; la fragua, los cinceles, las cuñas y martillos para trabajar la piedra son de acero.

Después de casi dos años de trabajo saco las siguientes conclusiones:
-La piedra nunca se movió al ritmo de la música del fierro

-Toda escultura tiene que, a su manera contar una historia; al principio pensé que los personajes del cuento eran la piedra y el fierro, pero no fue así; el equivalente escultórico de los personajes los tenía que buscar en la interacción de ambos, una nueva síntesis, que no era ya ni piedra ni fierro sino una creatura nueva.

-Comencé al principio, siempre con formas de fierro, por el atributo del fierro de ser palabra, escritor de la historia, de a poco, a medida que trabajaba comencé a silenciar al fierro y a escuchar a las piedras, hasta llegar a una economía parecida a la de oficios como la joyería, donde el metal sólo engasta, sostiene las inmóviles piedras, las apoya, las rodea solamente, casi sin tocar.

"Blanco y negro"

Luz y sombra de estas dos materias tan distintas en su origen cósmico y hábitat entre la oscuridad y la luz.

Expongo en este escrito el resultado de una reflección sobre los cambios que se produjeron en mí, enfrentado como ser humano, escultor, a dos amadas formas de ser de la materia.

Estas esculturas, constituyen el resultado final de un trabajo, donde en el proceso de combinar dos materiales, el blanco de la piedra y el negro del fierro; poco a poco fui juntando también, partes de mi mismo que estaban separadas:
Mi cabeza con mis dos manos. Mi mano izquierda con mi mano derecha. Mis personalidades de tallador y herrero. El fuego con el agua sin que ninguno de los dos se extinguiera. Uní por primera vez una mitad de mi taller, la cantera, con la otra mitad, la fragua. Mientras juntaba en mi cabeza el centro magnético de la tierra con estas rocas que pesan sobre él, por la fuerza de gravedad que el mismo centro genera.

Junte en las piedras a Vulcano con Plutón.

Uní, dos mitades de mí mismo que necesitaron 40 años de trabajo, para volverse a juntar.

El resultado es también el reposo del fierro que por fin descansa, se sienta sobre la piedra en paz, liberado como Schhrezade de sus mil y una historias.

Francisco Gazitúa
Pirque, Julio 2009